Las mujeres salvadoreñas y todas las mujeres del mundo, más que felicitación por su día internacional, merecen reconocimiento y agradecimiento por sus continuas y constantes luchas en el terreno personal, familiar, laboral, profesional, político, cultural y social; por la enorme cuota de sacrificio que han aportado a lo largo de la historia, en todas partes, contra diversas formas de poder  y dominación, para ganarse su libertad, su igualdad, su autonomía e identidad; una lucha que siendo en principio reivindicación de sus derechos se convirtió en una fuerza transformadora, revolucionaria, democratizadora de la sociedad entera; es por eso que el resto de la humanidad, los hombres, de todas las generaciones y sin distinción alguna, debemos siempre, no sólo los ocho de marzo, rendir homenaje, respeto y gratitud a estas luchadoras sempiternas porque sus batallas nos hacen a todos más humanos. Pero ante todo, en esta efemérides, más que manifestar parabienes hacia las mujeres, debemos comprometernos a honrarlas, respetarlas, apoyarlas y acompañarlas en su interminable e inclaudicable lucha por alcanzar mayores condiciones de equidad e igualdad en todos los ámbitos de la sociedad. Gracias, muchas gracias  a todas a las mujeres.

Jaime Martínez Ventura.

Director General ANSP

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